Extracto: El producto, el paño y el orden de limpieza influyen en el acabado de tus vidrios. Aprende a cuidar cada paso.
Las marcas que aparecen después de limpiar una ventana pueden estar relacionadas con residuos, exceso de producto o un paño sucio. Antes de repetir la limpieza, vale la pena revisar cómo estás realizando el proceso.
Comienza por los marcos
Retira el polvo de los marcos y bordes antes de limpiar el vidrio. Así evitarás arrastrar suciedad hacia una superficie que ya habías limpiado.
Utiliza un accesorio apropiado para el material del marco y reserva otro paño para el cristal.
Comprueba la compatibilidad
Antes de aplicar un limpiavidrios, lee las instrucciones del envase. Si la superficie tiene una película, tratamiento especial o acabado decorativo, consulta también las recomendaciones de su fabricante.
No asumas que un producto para ventanas puede utilizarse en pantallas u otras superficies delicadas.
Aplica solo lo necesario
Distribuye el producto siguiendo las indicaciones y trabaja por secciones. Usar demasiado puede dificultar la retirada de los residuos.
Emplea un paño limpio que no suelte pelusa y evita reutilizar uno que tenga grasa o restos de otros productos.
Revisa los bordes y el acabado
Al terminar, observa el vidrio desde distintos ángulos para identificar marcas. Repasa con un paño adecuado cuando las instrucciones del producto lo permitan.
Para ventanas altas o de difícil acceso, evita improvisar apoyos y busca una forma segura de realizar la tarea.
Conoce el limpiavidrios de Vasanico y revisa sus usos e instrucciones antes de aplicarlo.

