Extracto: Cuidar tus prendas comienza antes de encender la lavadora. Descubre pequeños hábitos que puedes incorporar a tu rutina de lavado.
Tus prendas te acompañan todos los días. Por eso, al lavarlas conviene prestar atención al tipo de tejido, las instrucciones de cuidado y los productos que utilizas. Una rutina organizada puede ayudarte a evitar errores y conservarlas en buenas condiciones.
Antes de lavar: revisa y separa
Consulta la etiqueta de cada prenda. Allí encontrarás indicaciones sobre temperatura, secado y restricciones de lavado que deben orientar el proceso.
Separa la ropa según sus colores y necesidades de cuidado. También revisa los bolsillos, cierra las cremalleras y presta atención a las prendas que requieren lavado por separado.
Si encuentras una mancha, comprueba qué tratamiento admite el tejido antes de aplicar cualquier producto.
Durante el lavado: utiliza la cantidad indicada
Elige un jabón para ropa compatible con tus prendas y sigue la dosificación del envase. Añadir más producto del recomendado no significa obtener un mejor resultado.
Evita sobrecargar la lavadora y selecciona el programa de acuerdo con las instrucciones de las prendas y del equipo.
Si utilizas suavizante u oxígeno activo, verifica primero que sean adecuados para el tejido y respeta sus indicaciones de uso.
Después del lavado: cuida el secado
Retira las prendas al terminar el ciclo y sécalas como indique su etiqueta. Antes de guardarlas, comprueba que estén completamente secas.
Cuidar la ropa es una suma de pequeños hábitos que puedes repetir en cada lavado.
Conoce la línea de cuidado de la ropa de Vasanico y consulta las indicaciones de cada producto.
